Haciendo un recuento sobre las familias de antes, eran grupos muy bien organizados donde reinaba el respeto, el amor, comprensión y colaboración.
Teniendo en cuenta que había mano dura pero así nunca se veía la degradación hasta el punto que un niño le levanta la voz al padre, a los hermanos.
El niño ya no saluda. Los saludos quiubo vieja, chao parcera, te ví, o cuando se les manda a hacer un oficio responden no tengo tiempo, que no sirvo para eso, que boleta, palabras que, si las escucharan nuestros abuelos se sentirían mal y desearían que se los tragara la tierra; en vez de escuchar tanta vulgaridad de parte de los niños hacia sus padres, ¿Quiénes son los culpables? La familia, los amigos y la escuela.
Padres de Familia, la educación comienza en casa, y así tengamos que utilizar la mano dura nuestros niños deben cambiar su forma de actuar, ya que hoy en día, nadie respeta a nadie; todo es la moda y el libertinaje.
Hago un llamado a los Padres de Familia para que no dejen que la familia se contamine, Gracias.
